Circular 1/2016 (III) ¿Una disminución de la intervención punitiva?

La circular 1/2016 de la FGE sobre la responsabilidad penal de las personas jurídicas dedica el punto 2.5 al requisito de incumplimiento de los deberes de supervisión, vigilancia y control que exige el segundo supuesto de atribución de responsabilidad.

En este segundo supuesto de imputación de la persona jurídica, se establece el criterio de transferencia de responsabilidad penal para los casos de delitos cometidos por personas sin autoridad.

b) De los delitos cometidos, en el ejercicio de actividades sociales y por cuenta y en beneficio directo o indirecto de las mismas, por quienes, estando sometidos a la autoridad de las personas físicas mencionadas en el párrafo anterior, han podido realizar los hechos por haberse incumplido gravemente por aquéllos los deberes de supervisión, vigilancia y control de su actividad atendidas las concretas circunstancias del caso. (31 bis 1 b) cp)

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Sobre la condena a administradores y Compliance Officers por falta de medidas de prevención

silhouette of a man behind bars

El artículo 31 bis del Código Penal establece implícitamente una nueva área de responsabilidad para los administradores de la persona jurídica; la prevención y control de determinados delitos.

Además, crea una nueva figura dentro del organigrama con poderes autónomos de iniciativa y control encargada de supervisar y ejecutar el modelo de prevención de delitos. Es lo que se conoce como Compliance Officer (Oficial de Cumplimiento)

El objeto de este post es realizar una aproximación a la atribución de responsabilidad penal que pueda derivarse para estas personas en el ejercicio de esta concreta función de prevención de riesgos.

La respuesta a la pregunta de si el administrador o el Compliance Officer puede ser condenado por este motivo no es sencilla.

No obstante,

cuando las barbas de tu vecino veas pelar…

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La responsabilidad penal del administrador por vía del artículo 31 del código penal

El que actúe como administrador de hecho o de derecho de una persona jurídica, o en nombre o representación legal o voluntaria de otro, responderá personalmente, aunque no concurran en él las condiciones, cualidades o relaciones que la correspondiente figura de delito requiera para poder ser sujeto activo del mismo, si tales circunstancias se dan en la entidad o persona en cuyo nombre o representación obre. (Artículo 31 Código Penal, LO 1/2015)

 El artículo 31 del Código Penal establece un sistema de responsabilidad penal para las personas físicas que ostente cargos de dirección o administración de una persona jurídica (o representación de una persona física) para aquellos caso en los que el delito se englobe dentro de los denominados delitos especiales impropios.

Los delitos especiales impropios son aquellos  en los que cualquiera no puede ser autor, sino que requieren del sujeto activo (el autor) una cualidad o cualidades específicas. Por ejemplo, en el delito contra la Hacienda Pública solo el obligado tributario reúne las cualidades específicas que el delito requiere. De modo que si la sociedad anónima X defrauda a hacienda, sólo la sociedad podría ser autora del delito y, no su administrador o su director financiero ya que no son los directamente obligados ante Hacienda. Sigue leyendo