El delito de exaltación de la violencia por razón de sexo

Los que provocaren a la discriminación, al odio o a la VIOLENCIA contra grupos o asociaciones, por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideología, religión o creencias, situación familiar, la pertenencia de sus miembros a una etnia o raza, su origen nacional, su sexo, orientación sexual, enfermedad o minusvalía, serán castigados con la PENA DE PRISIÓN DE UNA A TRES AÑOS y multa de seis a doce meses”

Artículo 510 CP

Así define nuestro Código Penal la conducta del individuo que tan lamentablemente ha sido noticia estos días.

La noticia es que una televisión islamista había emitido un programa en el que un sujeto enseñaba como pegar a las mujeres en el entorno familiar (ver la noticia aquí)

Lo importante es destacar que no se trata sólo de una conducta de machismo bochornoso sino  que es una verdadera actividad delicitiva.

En nuestra legislación ya hemos visto que es un delito. No sólo como delito autónomo sino también por tratarse de una modalidad de provocación conocida como APOLOGÍA:

la exposición, ante una concurrencia de personas o por cualquier medio de difusión, de ideas o doctrinas que ensalcen el crimen o enaltezcan a su autor”

Artículo 18   CP

Es más, ya existen precedentes en nuestro país. En el 2004 el Juzgado de lo Penal núm. 3 de Barcelona condenó a un Imán de Fuengirola  a 15 meses de prisión por la difusión de estas mismas prácticas en un libro.

Due diligence de riesgos penales (I)

La Due Diligence es un porceso auditor previo a la formalización de un proceso inversor o de adquisición de empresa.

Por lo general, tras la firma de un documento de intenciones los compradores o inversores acceden a través de auditores a las áreas de negocio de la empresa vendedora en un proceso auditor cuyo objetivo principal es el conocimiento exahustivo de la empresa y, en particular, la existencia de contingencias ocultas.

La revisión contable, laboral y fiscal son esenciales y ningún proceso inversor debería culminar sin realizar al menos una revisión de estos aspectos de la empresa.  Pero también la revisión de los activos y busqueda de pasivos ocultos, auditoria laboral.. etc. .. En función del negocio habrá aspectos más o menos relevantes en la Due Diligence.

La Due Diligence no sólo sirve para detectar riesgos sino que aporta un conocimiento profundo de la empresa provocando una mayor sinergia con el inversor que detecta puntos fuertes desde una perspectiva externa.

¿Y los riesgos penales? ¿Deben ser auditados?

Existen dos razones para que dentro del proceso Due Diligence se realice una auditoria de los riesgos de comisión de delitos en el seno de la empresa:

  • Desde el punto de vista de la responsabilidad civil existen obligaciones de indemnización por parte de la persona jurídica en muchos casos. El artículo 120 del Código Penal hace  expresa mención a las obligaciones indemnizatorias por delitos cometidos en el seno de la empresa. Por ejemplo, según el 120.4 serán responsables civiles:

Las personas naturales o jurídicas dedicadas a cualquier género de industria o comercio, por los delitos o faltas que hayan cometido sus empleados o dependientes, representantes o gestores en el desempeño de sus obligaciones o servicios”

  • Desde el punto de vista penal, la Lo 5/2010 reformó el Código Penal estableciendo la responsabilidad penal de las personas jurídicas que supone la sanción penal de la empresa como tal por delitos cometidos por administradores o dependendientes por cuenta y en provecho de la empresa. Sanciones que van desde la multa pecuniaria hasta el cese de la actividad empresarial.

Conocer la existencia de procesos judiciales de este tipo ya existentes o el riesgo y la existencia o no de mecanismos de prevención forma parte de la auditoria o Due Diligence Penal cuyos aspectos específicos expondré en otro post.

¿Son necesarios Juzgados especializados en delitos económicos?

Hace unas semanas el Presidente del Tribunal de Justicia de Andalucía, Lorenzo Del Rio, abogaba por la creación de Juzgados de Instrucción especializados en delitos económicos en determinadas zonas geográficas como la Costa del Sol con el objetivo de agilizar este tipo de procesos.

En la mente del Magistrado están los macro-procesos en materia de corrupción que todos conocemos, pero a mi modo de ver existen razones más que sobradas para la creación de Juzgados especializados en delitos económicos (no sólo relacionados con la corrupción) en todo el territorio, cuanto menos a nivel provincial.

Los delitos económicos tienen peculiaridades específicas que los diferencian del resto de delitos denominados clásicos.

  1. Tarde o tempano tendrá que plantearse la especialización de los Juzgados de Instrucción, como ya se hizo en el 2004 con la creación de Juzgados contra la Violencia de la Mujer hoy deberia plantearse lo mismo respecto a los delitos económicos. A los juzgados de instrucción se les está exigiendo demasiado (juicios rápidos, juicios de faltas, medidas cautelares patrimoniales y personales y, en muchos casos, son juzgados mixtos)  y las instrucciones de causas económicas rara vez son sencillas.
  2. La mayoría de los delitos económicos basculan sobre tramas societarias, fiscales, internacionales o contables que dan al proceso una específica complejidad que exige de conocimientos en materias tradicionalmente alejadas del derecho penal (derecho mercantil o contabilidad.
  3. El resarcimiento civil en este tipo de delitos es un gran handicap para los Juzgados de Instrucción tradicionales acostumbrados a la simplicidad del embargo y declaración de insolvencia. En estos casos la pieza separada de responsabilidad civil exige una investigación tanto o más compleja que la propia instrucción de la causa penal.
  1. Un último argumento en favor de este tipo de juzgados especificos es que cada vez es mayor la presión penal sobre este tipo de delitos. Pronto los juzgados no sólo tendrán que atender una mayor número de tipos económicos sino que tendrán que evaluar cuestiones como la responsabilidad penal de las personas jurídicas o la validez o no de sistemas de prevención criminal corporativa. Todo un reto para nuestro actual sistema.

La validez de la prueba obtenida por “hallazgo casual”

En este post comentamos un caso que resuelve en casación el Tribunal Supremo respecto a la condena a dos guardia civiles por agresiones (delito de tortura) realizadas a un sospechoso en el interior del vehículo policial en el que lo trasladaban tras su detención.

A raíz de un investigación por supuesto tráfico de drogas en el que los sospechosos son dos miembros de la guardia civil,  un juzgado autoriza la instalación de un  dispositivo de escucha en el vehículo policial. En esa escucha, y sin tener nada que ver con el objeto de investigación, se registra el audio de una agresión a un sospechoso que era conducido en el vehículo.

Se trata de un “hallazgo casual” por injerencia en la intimidad autorizada para la investigación de otro delito que nada tenía que ver con estos hechos.

¿Es válida la prueba obtenida en estas circunstancias respecto a personas que no eran objeto de investigación?

El Tribunal Supremo en esta Sentencia de 14/05/2013 AFIRMA QUE SE TRATA DE UNA PRUEBA VÁLIDAMENTE OBTENIDA y que no se conculcan con ello los derechos fundamentales del acusado.

En concreto, respecto al recurso de uno de los agentes condenados por tortura que no estaba siendo investigado respecto al tráfico de drogas, y que hacía valer la vulneración de su derecho a la intimidad, el Tribunal afirma que  es:

un hallazgo casual derivado de una medida de injerencia válidamente adoptada y justificada aunque uno de los interlocutores de la conversación no fuera sospechoso del delito, inicialmente investigado…”

La responsabilidad penal de las empresas. Hacía el tercer año de vigencia.

A final de año contaremos ya con tres años de vigencia en nuestro sistema penal de la RESPONSABILIDAD PENAL DE LAS PERSONAS JURÍDICAS. Un reforma novedosa que aún no ha acabado de cuajar en nuestro sistema. A mi modo de ver son dos las razones de esta falta de aplicación:

  • Las empresas, inmersas en situación de mínimos económicos, no han visto una necesidad de adaptar sus organizaciones al cumplimiento penal, en buena parte por la falta de una regulación de los modelos de prevención que debían implantarse.

 

  • Y en cuanto, al sistema jurídico, no sé si podemos llegar a hablar de rechazo, pero es evidente que el sistema de imputación que nos propuso el legislador es contrario a los principios del derecho penal general más tradicionales. SOCIETAS DELINQUERE NON POTEST. Es evidente, que un cambio tan radical necesita tiempo de adaptación.

Pero todo cambia, y si algo es seguro es que todo lo que acaba en el BOE tarde o temprano acaba incidiendo en nuestros tribunales.

Si prospera la reforma del Código Penal las empresas van a tener que implementar por obligación los sistemas de prevención tal y como se prevé en el nuevo artículo 31 bis, con un cambio notable de mentalidad.

Y, como no, casos como el de BANKIA (primer gran caso con RPPJ) y otros que vendrán tendrán un efecto de difusión mucho mayor que el de cualquier seminario, jornada o publicación jurídica sobre el tema.